Tuesday, October 17, 2000

MAS MONCHADAS, TRISTEZA Y..

Mas monchadas, tristeza y preocupación

Mi amor lejano,
he pensado en esa posibilidad que me comentás.

Me alegro por la actitud que esta teniendo Ana con nosotros, realmente la siento como una segunda madre. Que suerte que no estas sola en la isla! Tengo la impresión que en circunstancias como esta que te toca vivir, muchos de los que uno creía amigos no se comportan como tal, y sería muy malo no tener un apoyo moral y material cerca.
También entiendo su preocupación por lo del abrazo con L., pero yo se que vos podés manejar una situación como esa, con sensibilidad y firmeza a la vez.

Yo sigo bastante ocupado, acabo de rechazar invitación de Juan para “ Nińo Bien”, pues debo ir a la obra de noche, pero la verdad que no tengo voluntad de ir a la milonga. Me esta llegando de a poco la toma de conciencia de que no estas, el trabajo mental que hice para absorber el impacto se esta esfumando, y me pongo inevitablemente triste y melancólico. Lo curioso es que no me desagrada este sabor agridulce en el alma, casi como “ disfrutar de la angustia”. Yo creo que inconcientemente me apoyo en la certeza de tu regreso, entonces me permito sufrir en paz, o una cosa así.

Tus ataquitos de pánico por “ estar loca” son absolutamente entendibles, a mi también me pasa, a pesar de que mi situación es mas tranquila, pero también he abandonado un montón de “ cliches” sociales, la del arquitecto/empresario, la del marido, la del burgués clásico, etc. ˇPero eso es maravilloso, mi amor! Estemos no locos, recontralocos!!!
Tenemos todo para ganar y nada para perder, vamos a dejar pasar esta oportunidad? Te ofrezco todo mi amor y mi locura, para sumarla a la tuya. Ya veremos que vientos soplan mańana, solo estamos haciendo lo que el corazón pide, y eso es algo increíble que por suerte aprendí a vivirlo a tiempo.

Amo tus mensajes, reviso el ordenador ansiosamente cada día, me hace acordar mucho a la época anterior a tu viaje a Buenos Aires, y me trae maravillosos recuerdos de lo que sentía por esos días, y como evolucionaron luego las cosas.
Pero ahora estoy triste, para que negarlo, con muchas ganas de tomar un vodka pensando en la polaquita, pero tampoco puedo eso, pues me prometí no tomar alcohol hasta tu vuelta. Me preocupa tu último mail respecto a la imprevisibilidad de L., en ningún caso le comentes que tenés pasaje a Buenos Aires, y si tenés que salir antes de Ibiza tampoco se lo digas, es para problemas.
Cuidate mucho, mi amor! Estoy de acuerdo con tus temores, te comenté que me pareció ver, a veces, un brillo inquietante en el fondo de sus ojos, esperto que solo sea una sensación.
Un abrazo muy fuerte, y muchos besos para mi amada gringa.

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